Archivo | ABC RSS feed for this section

Tres comedias, tres

6 Oct

En lo que a tele se refiere, es mucho más difícil hablar de comedias que de dramas, ya que el sentido del humor es como los culos: cada uno tiene el suyo. Además, los pilotos de sitcom suelen ser muy malos y no indican el verdadero potencial de una serie, sólo hay que revisionar los de 30 Rock o la primera temporada entera de Parks and Recreation para ver que hay que darles tiempo para poder juzgarlas. Ahora que ya llevamos vistos dos, tres o cuatro capítulos de casi todos los nuevos estrenos se puede dar ya una opinión preliminar, que es posible que cambie con el tiempo según su progresión, o falta de.

La peor

En este año tan sumamente flojo en lo que a comedias nuevas se refiere, la decisión de cuál es la peor de todas es una bastante difícil de tomar. Hay muchas candidatas, como Whitney o la hoy cancelada Free Agents, pero para mí la palma se la lleva 2 Broke Girls.

Veamos: tenemos a dos chicas, una de las cuales es un pez fuera del agua, que trabajan en un restaurante muy chusco y viven con un caballo. Aderezado con chistes más malos que un político ejerciendo de político a un ritmo de cuarenta por minuto de los que igual sólo funciona uno; y rodeadas de tres estereotipos raciales (un ruso, un chino y un negro) que sólo sirven para soltar punchlines como si no hubiera mañana. Añádele unos decorados todo lo cutres que te puedas imaginar y unas actuaciones dignas de una obra teatral de patio de colegio en la que sólo se salva Kat Dennings y tienes una seria candidata para robarle el título de sitcom más mierda del siglo XXI a Shit My Dad Says.

La mejor

El gran dilema: ¿New Girl o Suburgatory? Aunque las dos son buenas, para mí y aunque no por mucho, la mejor es Suburgatory.

La exageración de las urbanizaciones de las afueras de las ciudades, llenas de plástico, Red Bull sin azúcar y SUV’s, junto a los chistes inteligentes y a unos personajes principales que a pesar de estar rodeados de gilipollas que provocan vergüenza ajena caen bien, hacen de Suburgatory una serie muy divertida, quizá no de carcajada pura y dura, pero si de estar flipando todo el rato al ver las reacciones de Tessa y de su padre a las extrañezas que hacen sus vecinos. Quizá el único punto débil sea el motivo por el que se mudaron allí: una caja de condones en el cajón de Tessa es un argumento bastante peregrino.

La incógnita

Mucho se pone a parir a Up All Night, y ahora mismo con bastante razón. Los grandes nombres que lleva detrás deberían dar para una serie mucho mejor de lo que es, y sin embargo, dependiendo qué camino decida tomar le veo potencial.

Up All Night en realidad son dos series en una. Está la comedia familiar, protagonizada por Christina Applegate y Will Arnett, y la comedia de lugar de trabajo, starring Maya Rudolph. Incluso los responsables del show lo reconocen implícitamente, y si no fijaos en la foto promocional de arriba. El problema que tiene Up All Night es que la primera funciona: Chris y Reagan cuando están juntos son adorables y Arnett está bastante controlado, lo que contrasta con Ava, el personaje de Maya Rudolph, que está totalmente pasada de rosca llegando a ser insoportable. Si son capaces de rebajar esa segunda sitcom dentro de la sitcom, es posible que a partir de los capítulos del back nine tengamos una serie que podría llegar a ser buena.

¿Qué voy a ver en la temporada 2011/2012?

12 Sep

Como viene siendo habitual en los últimos años, el estreno de la nueva temporada de Sons of Anarchy da el pistoletazo avanzado de salida al curso televisivo estadounidense, aunque el plato gordo no llegue hasta dentro de un par de semanas. Así que va siendo hora de confeccionar el calendario de lo que voy a ver, o al menos empezar a ver, el año que viene. En total, y contando sólo lo que empieza de septiembre a noviembre, salen 48 series a la semana, y eso sin sumar las de otros países ni las que vaya viendo por culpa de las buenas críticas que se les den por la blogosfera. Ni añadir todas las que empiezan en midseason (que me llaman mucho más que las de temporada regular, la verdad), como Smash, Are You There, Vodka? It’s Me, Chelsea o Awake. Pero bueno, enumeremos las de ahora:

Nuevos estrenos:

The Playboy Club (NBC, 19 de septiembre)

Pan Am (ABC, 25 de septiembre)

Suburgatory (ABC, 28 de septiembre)

Homeland (Showtime, 2 de octubre)

American Horror Story (FX, 5 de octubre)

Hell on Wheels (AMC, 6 de noviembre)

Le echaremos un ojo:

New Girl (FOX, 20 de septiembre pero con preair ya rulando)

Free Agents US (NBC, 21 de septiembre)

Whitney (NBC, 22 de septiembre)

Person of Interest (CBS, 22 de septiembre)

Terra Nova (FOX, 26 de septiembre)

Man Up (ABC, 18 de octubre)

2 Broke Girls (CBS, 19 de octubre)

Grimm (NBC, 21 de octubre)

Once Upon a Time (ABC, 23 de octubre)

Allen Gregory (FOX, 30 de octubre)

Nuevas temporadas:

Sons of Anarchy (FX, 6 de septiembre)

Parenthood (NBC, 13 de septiembre)

It’s Always Sunny in Philadelphia (FX, 15 de septiembre)

Archer (FX, 15 de septiembre)

How I Met Your Mother (CBS, 19 de septiembre)

Glee (FOX, 20 de septiembre)

Raising Hope (FOX, 20 de septiembre)

The Middle (ABC, 21 de septiembre)

Modern Family (ABC, 21 de septiembre)

Blue Mountain State (Spike, 21 de septiembre)

The Big Bang Theory (CBS, 22 de septiembre)

Community (NBC, 22 de septiembre)

Parks and Recreation (NBC, 22 de septiembre)

The Office (NBC, 22 de septiembre)

The Mentalist (CBS, 22 de septiembre)

Nikita (CW, 23 de septiembre)

Fringe (FOX, 23 de septiembre)

The Simpsons (FOX, 25 de septiembre)

Family Guy (FOX, 25 de septiembre)

The Good Wife (CBS, 25 de septiembre)

Boardwalk Empire (HBO, 25 de septiembre)

American Dad! (FOX, 25 de septiembre)

The Cleveland Show (FOX, 25 de septiembre)

Being Erica (CBC, 26 de septiembre)

Dexter (Showtime, 2 de octubre)

Hung (HBO, 2 de octubre)

How To Make It In America (HBO, 2 de octubre)

House (FOX,3 de octubre)

The League (FX, 6 de octubre)

Bored to Death (HBO, 10 de octubre)

The Walking Dead (AMC, 16 de octubre)

Chuck (NBC, 21 de octubre)

Abandono:

Hawaii Five-O (CBS, 19 de septiembre)

Series Minardi: Y nadie se volvió a acordar de ellas (o casi).

31 Ago

¿Os acordaís de la escudería Minardi de Fórmula 1? Minardi estuvo 20 años dando el callo en la máxima competición de la FIA, y quien sabe un poco de de F1 la adoraba, tanto por su encantador cutrerío y falta de medios como por su papel fundamental: formar pilotos que luego saltarían a mejores escuderías para convertirse en grandes del automovilismo. Por Minardi pasaron los Alonso, Webber, Fisichella, Trulli, Verstappen, Alboreto, Zanardi, de Cesaris… Pero a la hora de la verdad, cuando había que demostrar las cosas en la pista, era el farolillo rojo de casi cada campeonato en el que compitió.

En el mundo televisivo también existen las series Minardi. Son las series que en su momento consiguieron una gran aclamación en la crítica especializada, pero que a la hora de medir audiencias normalmente se llevaban el farolillo rojo de la noche, y por tanto, cancelación al canto. En ese momento, la poca gente que las vio las olvida casi para siempre, y en la historia de la televisión no serán más que una nota a pie de página, y eso con muchísima suerte. A todo el mundo se le ocurrirán bastantes ejemplos de estas, pero he decido seleccionar diez que creo que representan mejor que ninguna otra lo que es ser una serie Minardi, sin ningún orden concreto.

The Comeback

The Comeback fue el primer papel de Lisa Kudrow después de Friends, y nada más y nada menos que para HBO, que a pesar de su más que probada solvencia en el drama, es una cadena que en comedia no destaca tanto. Y se ve que los espectadores lo saben, porque a pesar de que esta descorazonadora sátira del proceso de grabación de realities sí que es bastante buena, ya directamente pasaron de darle una oportunidad, y después de una temporada de 13 episodios fue cancelada sin piedad. Y la crítica, aunque al principio estuvo bastante dividida sobre su calidad, al final acabó por aceptarla y ha terminado por convertirse poco a poco en una serie de culto que sigue sin llegar al público, ni al seriéfilo ni al general.

Freaks and Geeks

Esta comedia adolescente es otra serie de culto a la que en el momento no se le hizo ni puto caso, de hecho sólo aguantó 12 episodios en la NBC en la temporada 99-2000, aunque había 18 grabados. Y sin embargo, la crítica la adoró y la adora, hasta el punto de que la revista Time la metió en su lista de los 100 mejores programas de la historia. Como véis en la foto, también fue el pistoletazo de salida de actores que luego se convertirían en tremendamente conocidos, como Jason Segel o James Franco. Ah, y era de nada más y nada menos que de Paul Feig y Judd Apatow…

Party Down

Este es el caso paradigmático de serie Minardi. En su último capítulo, emitido hace algo más de un año, hizo un 0.0 de rating y sólo 74.000 espectadores, que en Estados Unidos, si me apuras, es una cifra que casi se puede considerar como margen de error estadístico. Eso, y que Jane Lynch se fuera a Glee y Adam Scott a Parks & Recreation, selló su destino. Sin embargo, el patetismo de este grupo de actores que mientras buscaban trabajo de lo suyo tenían que currar en una empresa de catering que quedaba en evidencia frente al histrionismo de las personas que les contrataban para sus fiestas acabó por convencer a la crítica, sobre todo en su segunda y última temporada.

Rubicon

A nosotros los seriéfilos nos dolió mucho su cancelación y siempre nos acordaremos de ella, sí. Pero pregunta por ahí a alguien que vea series habitualmente pero que no esté tan metido en el mundillo, y no tendrá ni idea de lo que es Rubicon. Fue el primer fracaso de AMC y la primera cancelación en su época de revientamonopolios HBOenses, y sin embargo cada opinión, entrada de blog y artículo la ponía por las nubes. Y con toda la razón del mundo.

Better Off Ted

La historia de Better Off Ted es bastante curiosa. Cuando debutó ni dios le hizo ni puto caso, hasta el punto de que hubo episodios que tuvieron menos de 2 millones de espectadores, en un país de 300 millones de habitantes. Si para la CW eso ya es un fracaso total, imaginaros para la ABC. Normalmente eso significaría la retirada inmediata de la parrilla, pero llegaron los upfronts del final de la temporada 2008-2009 y milagro, fue renovada para una segunda temporada. Por supuesto, no aguantó, y al 11º capítulo estaba retirada de la parrilla, y se pudo terminar de ver gracias a que se emitió completa en Australia.

Pero a pesar de ser un flop de los grandes en lo que a ratings se refiere, Better Off Ted era una comedia divertidísima, y el S01E04, “Racial Sensitivity”, es uno de los mejores episodios que recuerdo en una comedia desde Arrested Development. Y qué decir de esos falsos anuncios cargados de sarcasmo que se sacaban de la manga en cada episodio, pequeñas joyas en sí mismas.

Terriers

La primera de las cancelaciónes de este año de FX, Terriers es una serie que viéndola semana a semana parece irregular en su calidad, con unas tramas totalmente deslavazadas hasta el punto de que fue considerada una especie de procedimental raro. Pero llegas a los últimos dos o tres episodios y de repente las piezas empiezan a caer en su lugar hasta llegar a un gran final muy emocionante y sobre todo abierto aunque satisfactorio. Una temporadita de 13 episodios que saben a poco para nosotros, pero a demasiado para las audiencias estadounidenses.

Lights Out

La segunda y para mí más dolorosa de las cancelaciones de FX de este año, Lights Out era la historia de Patrick Leary, un boxeador retirado que ante unos problemas económicos acuciantes se ve obligado a volver al ring a pesar de la oposición de su familia. Hubiera funcionado y funciona perfectamente como miniserie, lo que es perfecto teniendo en cuenta que una vez más las audiencias no acompañaron. No es una de las grandes series de la historia, pero sí lo suficiente como para ser uno de los mejores estrenos de la temporada que acaba de terminar, lo que hará aún más dolorosa su inevitable caída en el olvido colectivo.

Kings

Kings es una de esas series increíblemente extrañas que se sacan las networks de la manga cada cierto periodo de tiempo, en este caso la NBC en 2009. Teóricamente, era la adaptación de la historia bíblica del rey David a los tiempos modernos, en un reino ficticio que era como los Estados Unidos actuales, pero bajo una monarquía absolutista que se pasa la vida en guerra con los países vecinos. Fue el primer papel de Ian McShane en televisión después de Deadwood, y cómo no, lo clava.

Siempre se dijo de ella que debería estar en cable y no en network, y yo pienso que efectivamente, así debería de haber sido. Ni el tratamiento de la trama ni los temas subyacentes eran para las grandes masas, y las audiencias se encargaron de demostrarlo: una temporada y al tacho. Una pena, porque era realmente interesante.

Studio 60 on the Sunset Strip

Ya sólo que el nombre de Aaron Sorkin aparezca en los títulos de crédito es una grantía para saber que estás ante una serie muy buena. Y Studio 60 on the Sunset Strip lo es, aunque al final de la temporada y en plena lucha por subir unas audiencias que habían caído en picado considerablemente desde el estreno y que llevo a la NBC a meterla en un hiato de tres meses, se le fue un poco la olla. Los tres episodios de “K&R”, aunque buenos por sí mismos, no pegaban ni con cola con el resto de la serie. Aún así, con las cifras en la mano y con la crisis de la cadena del pavo, hoy en día se hubiera considerado su renovación, pero hace cinco años, y por mucho que doliera, era una cancelación de libro.

Lucky Louie

Ahora mismo Louie C.K. es un respetado cómico con una comedia que es de las mejores que se han visto en muchísimo tiempo, pero por algún lado tuvo que empezar en televisión, y lo hizo en Lucky Louie, su primera serie, para HBO en 2006. Parecía un programa cutre y roñoso, con pocos decorados y pocos personajes, pero era más que suficiente, ya que su gran baza era el guión, un guión constantemente gracioso a la vez que deprimente en el que se empezaba a intuír la grandiosidad que estamos viendo ahora en Louie. Fue cancelada después de una temporada de 13 episodios, de los que sólo se emitieron 12, y aún nadie sabe muy bien el por qué.

Cobardía interplanetaria

18 Mar

En la última entrada que escribí por aquí sobre el remake de V dejaba entrever una cierta esperanza por que la serie enderezara un rumbo que está más perdido que Sawyer, Kate y compañía. Ahora que la temporada y muy posiblemente la serie ya se ha acabado, es hora de extraer conclusiones sobre las últimas diez semanas, pero sobre todo, desde ese momento que a primera vista parecía tan crucial para el desarrollo argumental de la serie.

Por mucho que prometiera aquel capítulo, al final todo se quedó en agua de borrajas. De todos los personajes que se suponía que habían muerto al final solo una resultó definitiva y para eso, aunque afectó a la relación entre Tyler y Erica y a la visión sobre la guerra con los visitantes que tenía la agente del FBI, no se puede decir que el padre y el ex-marido de éstos dos fuera precisamente un personaje central en la historia.

Que Marcus y Ryan se hayan salvado milagrosamente (y en el caso del último sin explicación ya no medianamente razonable, directamente sin ninguna) del destino final cuando para ellos todo parecía perdido no hace más que mostrar una característica que suele joder muchas series: la cobardía de los guionistas. Marcus no tanto, pero Ryan y Tyler son personajes que a nadie le gustan y que no aportan nada más que el mal trabajo de los actores que les dan vida, y todo el mundo sabe que si desaparecieran del mapa no serían precisamente echados de menos. Matadlos de una vez y ahorrarnos el sufrimiento que es tener que tragárnoslos, porque ¿vosotros os creéis que si la ABC por pena o por milagro le concede una tercera temporada a esta serie no serían capaces de buscar alguna manera de resucitar al hijo de Evans?

Pero este caso no es más que un ejemplo de los muchos que se dan a lo largo y ancho de los guiones de V. Lisa es otro. El matarla y sustituírla por ella misma se intenta pintar en la serie como una decisión superinteligente y estudiadísima de Anna, pero al espectador la única impresión que le da es que es una forma muy perezosa de meter algo de tensión y cerrar la trama de ese personaje sin tener que dejar de contar con Laura Vandervoort.

¿Y ese cliffhanger? Sí, llevan toda la temporada construyendo elementos que indicaban a esa resolución, y sin embargo al final no es más que el mismo de la primera temporada pero cambiando el Red Sky por el Bliss. Invéntense algo nuevo, por favor, y que no sea el Proyecto Aries ese, que ha salido de la nada. Las cosas no se pueden hacer así, no se puede decir, hala, hagamos esto porque sí. Tiene que haber pequeñas indicaciones de que eso existe, de que el Gobierno está haciendo algo, y más si tienes a los dos personajes, el jefe y el compañero de Erica en el FBI, pululando por ahí investigando a ver si ella es parte de la Fifth Column o no sin que nada dé a entender que ellos están luchando también a su manera. Totalmente random. Y lo mismo para la historia de amor entre Evans y Hobbes. En tres capítulos se enamoran, echan un polvo y ya son una pseudopareja. Así también porque sí. Pues vale.

En fin, que casi mejor que la cancelen. Las bases y el tema principal de la V original prometían demasiado y que lo desperdicien así es toda una decepción, era muy fácil hacer algo mejor. Pero bueno, siempre nos quedará Battlestar Galactica.

La otra cara del platillo volante

16 Feb

No es ningún secreto que la nueva V decepcionó a casi todo el mundo. Cierto es que la serie original no era precisamente una maravilla (las miniseries son otro cantar, sí son buenas a pesar de que no hayan aguantado muy bien el paso del tiempo), pero ese estatus de culto que pocas otras consiguen y que ella sí tiene abría esperanzas a que al menos se hiciera algo de una calidad moderada. Desgraciadamente, no fue así, y aunque es uno de mis placeres culpables, hay que reconocer que es de lo peorcito de la parrilla estadounidense ahora mismo.

No voy a entrar en el porqué (ejem, Tyler) pero se esperaba que el cambio de showrunner diera un vuelco a todas esas cosas que no funcionaban y enderezara un poco el rumbo, sin embargo, tampoco fue capaz de cumplir las expectativas. Hasta que de repente, llegó el episodio 6 de la segunda temporada, “Siege”.

A falta de cuatro episodios para acabar esta tanda de diez y en medio de los sweeps, cogen y en un sólo capítulo matan a tres personajes más o menos importantes, cierran tramas, abren otras más prometedoras y ponen más cosas en juego que nunca, en una entrega que pareció más un final de temporada que un capítulo normal, por mucho que sea en época de medición pormenorizada de audiencias.

Recapitulemos. Por un lado el odioso Ryan es descubierto como espía, se le caza y se le deja atado en el edificio que explotó sin saber todavía si está vivo o muerto (por favor, que haya muerto). En la misma explosión, muere Eli Cohn, líder de la Fifth Column. En el tiroteo que sigue al desconcierto causado por la deflagración la palma Joe, el padre de Tyler, con el que justo antes Erica se había por fin reconciliado. Y además, como resultado de la semana pasada, al principio de todo también Marcus se va a criar malvas. Ya sólo con esto hubiera quedado un capítulo completito completito. Pero no, los guionistas quieren más, así que vamos a sacarnos de la nada que Hobbes es un espía en lo que es un clara aplicación de la técnica del ensayo/error con la trama que tuvo Ryan con su hija híbrida durante toda esta temporada, vamos a dejar claro que a Jack lo echan de la Iglesia y además, vamos a hacer que Erica sea la jefa absoluta del mayor grupo terrorista/ejército de liberación del mundo de V y de paso metemos un personaje nuevo que haga de su nueva mano derecha. ¿Suficiente ya? Claro que no, ¿y los visitantes? Ah, cierto, entonces hagamos que la princesa y la reina madre secuestrada, que para más inri y en un claro alarde publicitario para llamar la atención es nada más y nada menos la Diana de la serie original, se conozcan de una vez y se alíen para darle p’al pelo a Anna, quien contará con la finalidad un Tyler que ya vive en la nave espacial. Rico, rico y con fundamento.

Es decir, en un sólo capítulo han puesto patas arriba los cimientos de la serie ya no sólo en términos de la historia que está contando, sino de elenco y en general de actitud. Las últimas frases del episodio son tanto una declaración de intenciones de Erica hacia los visitantes como una del showrunner y de los guionistas hacia el público: ahora somos nosotros los que vamos a la ofensiva. Habéis visto que no tenemos miedo en revolucionarlo todo, así que no os rindáis que al final veréis como a partir de ahora esta serie va a merecer la pena.

¿Sabéis lo peor de todo? Que me lo he creído. La situación se plantea interesante, y si son capaces de desarrollarla bien pasaremos de estar jugando a una mezcla del escondite y el gato y el ratón a un combate de tú a tú a cara de perro, en el que los peores personajes parece que desaparecen (como digo Ryan tiene pinta de estar muerto, y espero que una vez que Tyler ya esté en la nave pierda bastante importancia) y los pasables empiezan a tener algo más que hacer que escapar de los lagartos. La pena es que no hiciera esto antes, en el primer capítulo de la temporada, porque me parece que ya es demasiado tarde: la cancelación es bastante segura.

Mr. Forgettable

13 Feb

Desde que se acabó Friends, Matthew Perry (o directamente nadie del elenco de aquella serie) no tuvo mucha suerte con los proyectos en los que se embarcó. Quedará para la memoria aquel fracaso en audiencias conocido como Studio 60 on the Sunset Strip, en el que hacía más o menos el papel, con sus pequeñas diferencias, por supuesto, que pretende hacer ahora en la nueva aventura en la que se ha embarcado: Mr. Sunshine, una sitcom de 20 minutitos para la ABC.

En ella, todo esta diseñado para el lucimiento personal de Perry y no hay mejor ejemplo de ello que la cutrefoto promocional pasada por Photoshop que veis arriba. Es él el que está por encima de todos, el que está en el centro de todo. Y sin embargo, aunque él como siempre lo haga bien, esta vez el material con el que tiene que trabajar no es que sea precisamente una maravilla. Los chistes son previsibles y tontos, y casi siempre causados por situaciones que sólo se pueden calificar como idiotas. Por ejemplo, meter en el piloto bromas con elefantes mil veces vistas a raíz del cliché de “animal se escapa con hilarante resultado”  ya de partida no indica nada bueno.

Lo único destacable de esta serie es Allison Janney en el papel de Crystal Cohen, la propietaria del estadio desquiciada y egoísta, uno de esos papeles límite que tan bien se le dan y que parece que últimamente, desde el éxito de Sheldon en The Big Bang Theory, se están poniendo tan de moda. El resto de los personajes parecen sacados directamente del manual para escribir sitcoms de éxito. Está el hijo tonto, la chica de la película, el mejor colega que también está pillado por la tía y la secretaria algo incompetente. Os diría los nombres, pero quitando el de Crystal no soy capaz de recordar ninguno más sin mirarlo en la Wikipedia, lo que ya indica el nivel de indiferencia que me ha causado esta serie.

Desde luego, Mr. Sunshine no es Shit My Dad Says, pero realmente no tiene nada especial que haga merecer la pena el echarle un vistazo, y tampoco necesita escribirse mucho más sobre ella para darse cuenta de que sólo hay que verla si se está tremendamente aburrido y ya se han visto los cuarenta millones de series que deberían recibir una mayor prioridad en el visionado. Así que vamos a hacer bueno el dicho de “si no tienes algo bueno que decir, no digas nada más” y dejarlo aquí.

Especial Superbowl XLV (I): Los episodios post-Superbowl

3 Feb

(Este domingo 6 de febrero se disputa el partido más esperado del año, la Superbowl XLV, que una vez más dirimirá el campeón final de la NFL enfrentando al campeón de la Conferencia Nacional, los Green Bay Packers, con los de la Conferencia Americana, los Pittsburgh Steelers. Esa noche Estados Unidos se para completamente, así que para no ser menos y crear algo de ambientillo, pararé yo también las actualizaciones normales y haré este especial. Espero que os guste y… Go, You Packers!)

Probablemente una de las mejores cosas que le puede pasar a una serie estadounidense es el ser elegida para llenar el hueco que queda después de la Superbowl, la final de la NFL. Aunque normalmente el partido se suele alargar hasta las diez y media u once de la noche en horarios de la costa este, el efecto arrastre de audiencia que deja la Superbowl asegura, salvo excepciones, unos ratings de entre 20 y 40 millones de personas, lo que es una barbaridad teniendo en cuenta que ahora mismo, salvo American Idol, el propio fútbol americano y NCIS, no suele haber audiencias mayores de 16-17 millones en una noche normal.

Este año el honor le corresponde a Glee, la serie del momento para la Fox, que parece que se tirará a la piscina con un episodio especial basado en el Thriller de Michael Jackson. Esto cuadra perfectamente con una de las estrategias a las que se recurre normalmente en estos casos, que es poner alguno de los programas que normalmente atrae mayores audiencias para la cadena, con la esperanza de retener el mayor número posible de público y poder vender paquetes publicitarios durante una hora más a precio de oro, siendo una la mayor noche del año en cuanto a ingresos publicitarios se refiere. Llama la atención el caso de Friends, que tuvo su oportunidad en 1996 y la aprovechó extremadamente bien, sacando casi 53 millones de audiencia, la mayor de la historia en este slot en concreto, récord al que se acercó la premiere de la segunda temporada de Survivor con algo más de 45 millones en 2001, siendo otro caso de este tipo de programación.

Sin embargo, existen también otras estrategias. Por ejemplo, es también bastante habitual ver como se programa un estreno en esa hora para darle una mayor exposición pública. Aunque esto cayó en desgracia después del fiasco en 1995 de Extreme, un programa de aventuras de ABC que se estrenó tras la victoria de los 49ers en la Superbowl XXIX y que a pesar del empuje que significó tener casi 23 millones de audiencia en su primer episodio aguantó sólo siente episodios en el aire por culpa de los bajos números posteriores. Family Guy y American Dad se estrenaron así en la FOX, y el último ejemplo de esto ha sido el reality Undercover Boss, el año pasado en la CBS.

Pero la estrategia más arriesgada de todas la puso en práctica la ABC en 2003 con la serie de J.J. Abrams y Jennifer Garner Alias, tratando de darle un empujón a una serie que siempre tuvo mucho éxito de crítica y un gran seguimiento de culto, pero en lo que fue audiencias siempre anduvo en un pelín más de la justa y necesaria para ir renovanado temporada tras temporada y ya, hasta terminar en 2006 como víctima de la Maldición de Mork y Mindy (ya hablaré de esto un día porque es realmente curiosa). A la cadena propiedad de Disney no le salió muy bien la jugada, consiguiendo sólo 17 millones y reteniendo sólo un 19% de la audiencia del partido, y todo a pesar de cómo empezó el capítulo.

Como os podéis imaginar, no es casual que se eligiera ese episodio (por cierto llamado “Phase One”) para meter una una Garner muy ligerita de ropa. Los capítulos post-Superbowl suelen contener argucias publicitarias varias, normalmente estrellas invitadas o grandes revelaciones, para mantener el interés en una noche en la que todos los ojos están puestos en un balón ovalado. Por ejemplo, el “The One After The Superbowl” de Friends fue una entrega doble en la que salían como actores invitados, entre otros, Julia Roberts, Chris Isaak, Jean-Claude Van Damme y Brooke Shields. O el de House en 2008, “Frozen”, en el que vimos la vuelta de Amber.

Ya véis, la noche de la Superbowl es realmente un también un gran acontecimiento para el mundo de la tele en Estados Unidos, y tengo la sensación de que Glee se acercará fácilmente el domingo a los 35 millones de televidentes, todos pendientes de la que se va a montar en un episodio que costó entre 3 y 5 millones de dólares, el más caro de la historia para uno emitido en este horario tan especial. Seguro que no decepciona.

A %d blogueros les gusta esto: