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Las cenizas de Top Gear Australia

18 Nov

En cricket, hay un torneo más o menos bianual entre Inglaterra y Australia llamado “The Ashes”, porque se supone que dentro del trofeo están las cenizas de una pelota de cricket incinerada. Es tan popular, que a todos los enfrentamientos en cualquier campo entre estos dos países les llaman así.

Top Gear Australia no podía ser menos, asi que para celebrar el cambio de cadena de SBS a Nine y el tener dos nuevos presentadores decidieron celebrar su propio “Ashes”, y medirse en duelo contra los chicos del Top Gear original para empezar su tercera temporada. Cierto es que ésto ya se había visto cuando los ingleses se enfrentaron a los alemanes de D-Motor, pero siempre es agradable ver estos piques.

Lo más importante de cualquier Top Gear no son los coches, ni siquiera lo que hacen con ellos. Son los presentadores y sobre todo, la química que tienen entre ellos. Al fin y al cabo, no es un programa sobre el mundo del motor, es un programa de entretenimiento sobre tres aficcionados a los coches que se putean entre ellos. En las dos primeras temporadas, sí que entendieron esto, pero no fueron capaces de llevarlo correctamente a la pantalla. Charlie Cox, Warren Brown y James Morrison quizá serán grandes conocedores del mundillo, pero simplemente no funcionaban en este sentido. Sí lo hace Steve Pizzatti, que es el único que queda del triunvirato original, y con Shane Warne y Ewan Page pienso que este asunto queda solucionado. Nunca serán Clarkson, Hammond y May y afortunadamente no intentan serlo (al contrario que sus predecesores), pero la química que hay entre ellos es innegable.

En cuanto al especial que da el pistoletazo de comienzo a la tercera temporada, quedé bastante encantado, y es posiblemente el mejor episodio de Top Gear Australia hasta el momento, y esa mejoría se sigue viendo en el primer programa de la temporada regular, así que parece que el cambio de cadena ha sentado bastante bien. Ha tenido dos partes bien diferenciadas: el viaje por el Reino Unido para conocer a la industria automovilística británica más a fondo, y el propio duelo.

Los dos segmentos han tenido sus pros y sus contras. El primero ha sido muy entretenido e informativo, pero los efectos de cámara han sido bastante cutres. El segundo, ha sido divertido y los seis se han llevado muy bien, pero en algún momento ha parecido demasiado guionizado (Richard Hammond con el 1.1, te miro a tí). La espectacularidad también estuvo presente, y destaco dos momentos: los aussies en los Peel P-50 parados con los leones rodeándolos y el adelantamiento del Stig inglés a Steve en la carrera de rally.

Con el debut de Top Gear USA en menos de 10 días, sabiendo que además de Australia, existe Top Gear Russia y que D-Motor es como si fuera la versión alemana, estaría bien ver en el futuro un Top Gear: World Championship entre los cinco países y los que vayan teniendo franquicia en el futuro. Yo al menos me lo tragaría como si de un bote de nata montada se tratase.

Buscando al Australiano del Año

4 Sep

Cada 26 de enero se celebra el Día de Australia, y como parte de las conmemeraciones de su jornada nacional, se entrega el premio al Australiano del Año. Es ya toda una tradición, y uno de los premios más esperados por la ciudadanía. Y también es la excusa de Chris Lilley para enseñarnos sus amplias dotes interpretativas a través de todos los diferentes personajes que interpreta en We Can Be Heroes: Finding the Australian of the Year, que también es conocida como The Nominees en USA y UK.

Esta serie, tan desconocida que tuve que cargarla yo mismo en MyTVShows, tiene seis capítulos de media hora en una única temporada, y fue emitida en 2005 por la cadena australiana ABC. Es anterior a la otra comedia de Chris Lilley de la que hablamos aquí, Summer Heights High, y ya sale Ja’mie King, a la que también vimos en la serie del instituto.

En We Can Be Heroes, con el estilo que le caracteriza, Chris Lilley nos lleva por la vida diaria de cinco de los nominados al premio de Australiano del Año, gente normal que ha hecho algo extraordinario en su vida, lo que les ha llevado a que alguien presente su candidatura al galardón. Así, tenemos a Daniel Sims, chico de granja que le ha donado un tímpano a su hermano gemelo Nathan, que era sordo; a Pat Mullins, señora con una pierna más larga que la otra y con un cáncer recién superado que se dedica a ir rodando por el suelo a los sitios; a Phil Olivetti, ex-policía ególatra que rescató a unos niños de un castillo hinchable que salió por los aires y que estaba a punto de chocar contra unos cables de alta tensión; a Ricky Wong, ex-niño prodigio a punto de acabar un doctorado en Física y cuya pasión es actuar; y a Ja’mie King, niñata pija de instituto que tiene apadrinados a 85 niños sudaneses.

Son personajes muy bien escritos y perfilados que sirven para mostrar nada más y nada menos que el patetismo humano. Casi todos buscan la fama y la atención pública, o simplemente algún tipo de reconocimiento por sus acciones. Y la actuación de Chris Lilley para enseñarnos estas motivaciones es excelente.

Por otro lado esta comedia usa el recurso del mockumentary, y lo usa bien, no como en Modern Family o series del palo. Hay veces que se tiene la sensación de ver un verdadero documental, e incluso el propio equipo de rodaje llega a interactuar con los personajes en algún momento. Tiene un aire a las series de Ricky Gervais en ese sentido, sobre todo con The Office (la inglesa).

Y sí, aunque me haya gustado menos que Summer Heights High, es buena, y muy graciosa. Las situaciones absurdas en las que se meten los personajes sin que nadie les presione a ello son geniales, y provocan la carcajada de vergüenza ajena que se busca.

We Can Be Heroes es la primera serie “yo me lo guiso, yo me lo como” de Chris Lilley, en la que escribe, dirige e interpreta a todos los personajes principales. Unos años más tarde llegaría Summer Heights High, y el año que viene llegará Angry Boys, del mismo estilo, y ya estoy deseando que la echen.

La vuelta al cole

14 Ago

Hace unos meses, estando de Erasmus, una chica neozelandesa me habló de una serie australiana llamada Summer Heights High. Me dijo que en su país había tenido un éxito considerable, y que uno de los personajes, Jonah Takalua, estaba considerado como icono generacional. Hace un par de días le hice caso y me puse a verla. Me comí los 8 capítulos de su primera y única temporada en un sólo día.

Creada por Chris Lilley, que también actúa en el papel de los tres personajes principales, y emitida en 2007 por la ABC australiana, la serie va de la vida de dos alumnos y un profesor a lo largo de un semestre en un instituo público. Usando el llamado formato de mockumentary, en USA fue emitida por la HBO, lo que ya nos dice algo de la calidad que tiene.

Empezamos por los personajes. Tenemos por un lado a Ja’mie King (se pronuncia Yamé, no Yeimi), una chica pijísima de Year 11 (que sería como 4º de ESO) que viene de intercambio de un colegio privado. No duda en pisotear a quien sea y de hacer lo que sea con tal de ser el centro de atención. Después tenemos a Jonah Takalua, de Year 8 (como 1º de ESO), inmigrante de Tonga. Gamberro, abusón e irreverente como él sólo, no para de liarla a todas horas. Y por último tenemos a Mr. G, profesor de drama. Egocéntrico y megalomaníaco, es bastante amanerado, y todo siempre gira alrededor de él. Tanto Ja’mie como Mr. G son personajes que proceden de series anteriores de Lilley.

Una de las cualidades de la serie es no cortarse a la hora de tratar temas como el racismo, las drogas o el abuso vistos desde el punto de vista cómico. Tiene escenas muy bestias, destacando sobretodo el musical de Mr. G, en el que no se cortan en poner de puta pa’rriba a una chica que murió recientemente por sobredosis. Los guiones son muy buenos, y los secundarios, que están sacados de institutos reales, tienen una naturalidad asombrosa a la hora de interpretar.

Mención especial a la banda sonora, que cuadra perfectamente con la serie. De hecho, me recuerda un poco a la de Parks & Recreation. Y hablando de parecidos, y aunque sólo vi el remake americano, es imposible no notar que el profesor de drama de Summer Heights High y el de Sit Down, Shut Up son clavados.

Si una tarde estáis aburridos, echadle un ojo, no os aburriréis. En 4 horitas la serie está ventilada, así que ya sabéis.

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