La gran mentira del Playboy

22 Sep

Sinceramente, después de leer las críticas de la prensa especializada estadounidense sobre el piloto de The Playboy Club, estaba pensando que iba a ser peor que hacer ver a un tío la temporada completa de Shit My Dad Says el día en que se murieron su mujer y sus hijos. Una vez más, es cuestión más de expectativas que de verdadera calidad, pero no me ha parecido tan mala como la pintan. Pasa por poco el aprobado raspado, sí, pero tampoco es ese cero patatero que se ha leído por ahí. ¿Y por qué? Porque ha capturado perfectamente la esencia de la revista.

La revista Playboy siempre se tomó como uno de los iconos de los cambios sociales de finales de los 50 y década de los 60, época en la que por un lado la mujer se empezaba a liberar de las cadenas del patriarcado y poco a poco iba encontrando su sitio en las jerarquías de poder de las sociedades más avanzadas, proceso que aún no ha terminado; y por el otro, el sexo empezaba a dejar de ser ese irrompible tabú pasando a verse como algo más natural. O al menos esa es la visión tradicional. Yo tengo otra: sí, muestra la liberación sexual de la época, pero lo hace bajo una óptica de superioridad masculina y siempre bajo la permisividad del patriarcado tradicional.

The Playboy Club representa muy bien esta última teoría. La serie empieza con un monólogo de introducción en el que un sucedáneo de Hugh Hefner nos cuenta que cualquier cosa le podía pasar a any-bunny (!), y termina con otro diciéndonos que básicamente, ellas eran las únicas mujeres de ese tiempo que podían ser y hacer lo que quisieran, vendiéndonos un cuento de liberación y de feminismo y de cómo Playboy ha colaborado en ello. Pero lo que se nos cuenta y lo que nos enseñan en los 42 minutos de serie son cosas muy diferentes.

Vemos como una de las conejitas dice escandalizada que gana más dinero que su padre, pero luego le da el dinero a su marido. Vemos como otra usa la inteligencia para doblegar a su jefe y conseguirse un puesto mejor en el club, pero lo hace llamando a Hef. Y también vemos como a absolutamente todas se les hace piscina el potorro nada más nombrar a Nick Dalton, que sale en casi todas las escenas y en las que no sale se le nombra, en uno de los recursos guionísticos de piloto que más odio. Se supone que The Playboy Club es un drama sobre las mujeres, pero al final todo gira en torno a un hombre, al igual que Playboy se supone que libera a la mujer, pero al final la cosa va de poner cachondo al tío que la va a comprar.

El gran problema es que dudo que lo hayan hecho a propósito. Teniendo en cuenta la implicación de Playboy Inc. en el proyecto, realmente creo que Chad Hodge y compañía iban a contarnos la historia oficial y les ha salido la otra, lo que da una idea de hasta qué punto el piloto está mal enfocado. Si no eres capaz de transmitir la idea original y acabas con otra totalmente diferente, apaga y vámonos. Y si además a ello le sumas unos actores bastante maliños (Amber Heard estará más buena que el jamón de Jabugo, pero es sosa como ella sóla; odio a Eddie Cibrian, que ya no es que tenga un personaje clavado a Don Draper, es que le ha copiado hasta el acento, tono y entonación a Jon Hamm, cerrando los ojos es imposible distinguirlos; y el personaje de Laura Benanti, Carol-Lynne, está muy pasado de rosca) y unos diálogos un poco chuscos, ya la cosa tiene poco futuro. Y tras ver las audiencias, el mínimo que tenía se ha disipado.

Es una pena, porque es una serie que a nivel de trama resulta atrayente. Al final la historia que se nos cuenta, que realmente es la que salva al piloto, es la de los intentos de un abogado con aspiraciones por salir de la Mafia sin éxito, metiéndose de paso en un embrollo criminal del quince. Si a eso le sumamos unos más que buenos valores de producción y ambientación y la pasta que lleva detrás, si se hubiera elegido otra dirección la NBC tendría una serie muy interesante en las manos, en vez de algo que veremos si pasa del tercer capítulo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: