La tercera generación

28 Ene

Este año es de una importancia brutal para el futuro de Skins. Ya no sólo porque hay cambio de generación, sino porque además será el primer año en el que Bryan Eisley no se encargará directamente de los guiones de la serie. Si el experimento no sale bien, a la gente no le gusta los nuevos personajes y la audiencia no acompaña dudo que haya una cuarta iteración. Es una presión enorme para los nuevos guionistas, cuya media de edad es de veintipocos años.

Personalmente, de momento tengo sensaciones enfrentadas con esta nueva remesa de chavales.

En este capítulo inaugural hemos tenido la presentación de personajes mítica pero siguiendo el estilo inconfundible de Skins, teníamos a uno en el centro de todo: Frankie. En una de las frases más inspiradas del episodio, Mini la define como una “La Roux del Lidl”, por ese aspecto andrógino que comparte con la cantante. Sin embargo, hay mucho más en ella que su aspecto. Adoptada por unos padres gays, tímida como ella sóla, puteada durante toda su vida y con una creatividad aplastante, ella es un tipo de personaje que aún no habían tocado antes: las víctimas del bullying y cómo intentan superar el trauma en momentos posteriores de su vida. Es un personaje muy interesante que me ha gustado bastante. La relación con las padres también está bien conseguida, dos años no son nada para establecer una verdadera relación padre/hija y así lo reflejan en la serie con esos miradas de extrañeza cuando están hablando, como diciendo “aún no tenemos confianza suficiente como para que me cuentes esto”.

De todas maneras, parece que por mucho que Frankie escape de él, el abuso psicológico siempre vuelve a por ella, esta vez a través de Mini, bitch malcriada en lo alto de la pirámide social de Roundview a la que Frankie define como “puta Barbie bulímica”, y que físicamente parece la hija nacida de un polvo sin condón entre las Cassie y Michelle de la primera generación. Para mí, en este episodio se revela como la oveja negra de los nuevos chavales y no sólo por su actitud, únicamente se dedica a putear a la gente sin que haya más profundidad en ella; aunque estoy seguro de que tarde o temprano los escritores nos contarán que ella es así porque está llena de inseguridades y es la única manera en que sabe afrontarlas, o algo por el estilo.

El antagonismo entre ellas está bastante claro, y tiene pinta de que la temporada va a ir del enfrentamiento entre el grupo de los guays, formado por la propia Mini, su novio Nick y la seguidista Liv; contra el grupo de los pringadetes, que se compone de la propia Franki, el hevocho Rich y Alo, con Grace pululando entre ambos grupos como una especie de enlace. De ésta última es la única, aparte de las otras dos chicas, de la que se ha dejado ver algo más que lo justo para saber que están ahí, revelando que a pesar de que hace de que es tonta y no se entera, sabe más de lo que parece. Y al margen de todos y todo, tenemos a ese tío misterioso que parece que se siente algo atraído por Frankie, y del que si no se ha visto la entrada de esta generación en la Wikipedia no se sabe ni el nombre.

Esa división entre dos grupos también es novedosa. Si en la primera generación eran todos colegas desde hace tiempo, siendo Cassie la única outsider de un grupo bastante cerrado, y en la segunda eran casi todos desconocidos que se van haciendo amigos durante su estancia en el “instituto”, en esta tercera tenemos la evolución lógica de esa tendencia de ir separando poco a poco el grado de familiaridad entre ellos. Además, para qué negarlo, es una situación perfecta para provocar conflicto, conflicto y más conflicto.

Pero bueno, como digo, de momento no sé cómo tomarme esta nueva situación. Y reconozco que, como a mucha gente, me pasó lo mismo con Cook, Effy, JJ, Freddie (que por cierto, va a hacer de Bill Adama en de Battlestar Galáctica: Blood and Chrome)  y compañía. Al principio no me gustaban nada, pero según fueron pasando los capítulos acabaron ganándome sin problemas. Así que espero lo mismo de esta generación, y espero que los responsables de Skins no me decepcionen.

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3 comentarios to “La tercera generación”

  1. Yorch 31/01/2011 a 17:01 #

    Me ha gustado mucho la entrada, eso es escribir bien! ^^

    Me pasa lo mismo que a ti con las sensaciones encontradas, pero más que nada porque sé que desde el principio (a no ser que surjan cambios importantes) hay personajes que no me van a gustar (Mini…), pero sí que le veo potencial a los nuevos.

    Saludos!

    • fryant 31/01/2011 a 22:45 #

      Me alegro de que te haya gustado!

      Aunque en el post parezca que no, sí que también le veo potencial a los personajes. Además, ya te digo, tengo mucha confianza en los guionistas de Skins, y seguro que no decepcionan.

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  1. We are a mess, we are failures, and we love it « Diario de un seriéfilo - 21/03/2011

    […] mar Pues así como vino ya se fue la tercera generación de Skins, y las sensaciones enfrentadas que me provocó el piloto siguen sin moverse ni un ápice. Sin embargo, la impresión inicial sí ha mejorado y mucho, y […]

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